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Fútbol inclusivo para que el parón no deje fuera de juego a los niños invidentes


MADRID, 05 (SERVICIO DE MEDIOS)

Alrededor de 100 centros educativos de toda España han recibido 300 balones con cascabeles donados por el Sevilla Fútbol Club como parte del proyecto europeo “Banderas Blancas” que tiene como objetivo dar a conocer cómo practican este deporte las personas invidentes y fomentar su práctica entre los escolares apoyando económicamente.

El programa, financiado por la Unión Europea, es una iniciativa de la asociación griega Youth Orama, cuyos socios en España son la ONCE, la Federación Española de Deportes para Ciegos (FEDC) y la asociación Más España, además de la citada asociación sevillana. .

Tal y como explicó a Servimedia el presidente de la FEDC, Ángel Luis Gómez, el objetivo es “primero dar a conocer este deporte y después animar a los escolares a practicarlo y jugarlo en los descansos y en el tiempo libre”.

RECREACIÓN INCLUIDA

“Durante las últimas décadas, hemos logrado grandes avances en la educación inclusiva y los resultados académicos de los estudiantes ciegos lo demuestran”, dijo Gómez. Sin embargo, cuando se trata del patio de recreo, “todavía hay muchos niños ciegos que se mantienen alejados del juego ‘cuando sus compañeros están practicando deportes en los que no pueden participar'”.

Por ello, la donación de estos 300 balones sonoros por parte del FC Sevilla irá acompañada de la distribución de vídeos explicativos elaborados por Juventud Orama para que “tanto alumnos como profesores aprendan sobre el fútbol para ciegos”.

Por su parte, el club ha incluido la promoción de este deporte en su programa de responsabilidad social “Fiesta Sácale al Cole”, destinado a inculcar valores y promoción social en los centros educativos provinciales.

De esta forma, los alumnos del Colegio Salesianos de la Trinidad de Sevilla conocieron de primera mano la iniciativa gracias a una presentación a la que asistieron miembros del Club, FEDC y la propia ONCE.

Se pusieron las mascarillas, buscaron a ciegas el balón, guiados por las orejas, intentaron pasarlo y disparar a portería. En definitiva, “se lo pasaron de maravilla”. Lo que queda del club, sin embargo, es “que han tomado conciencia de lo importante que es integrar en el juego a los alumnos con discapacidad visual”.

“También se dieron cuenta de lo difícil que es jugar al fútbol sin verlo”, dijeron, y sus profesores aprendieron las reglas y cómo enseñarlas. Lo que importa ahora es que lo practiquen y lo fomenten desde adentro.

En la presentación no había alumnos con discapacidad visual, pero en Sevilla confían en que “a lo mejor hay en el centro o pueden entrar el año que viene. Este niño o niña agradecerá que sus compañeros jueguen al fútbol con él y lo incluyan en el recreo”.

DIFUSIÓN

Por ello, la idea tanto del FC Sevilla como de la ONCE y la FEDC es continuar su colaboración con “Banderas Blancas” el próximo año. “Nos pidieron donar balones sonoros para este curso”, explican desde Sevilla, institución elegida en España para liderar el proyecto. “Inmediatamente nos pusimos en contacto con la ONCE y la FEDC”, quienes se encargaron de seleccionar los centros y apoyar la financiación.

De hecho, los colegios fueron elegidos entre los miles que se presentaron al 38 Concurso Escolar de la ONCE. “Dimos prioridad a los que estudiaban alumnos invidentes”, explica Ángel Gómez, y “también buscamos centros en todas las comunidades autónomas”. Pero había muchos más interesados ​​y “tuvimos que dejar fuera a gran parte de ellos”, se quejó.

En su opinión, los problemas de exclusión no siempre son una cuestión de insensibilidad. “A veces hay una falta directa de conocimientos y recursos”. De ahí la iniciativa de enviar balones y vídeos dentro de este proyecto, para el que ya se prevén nuevas actividades a futuro.

“Sabemos que muchos niños ciegos no participan en los juegos y deportes de sus compañeros cuando van al recreo. Quedan ‘fuera de juego’, perdón por la redundancia”, subrayó Gómez. “Confiamos en que este tipo de iniciativas ayuden a solucionarlo y que los niños propongan espontáneamente estos juegos para involucrar a sus compañeros con discapacidad”.

INVOLUCRAR A LOS DOCENTES

En su opinión, esto también requiere la implicación de los docentes, un aspecto en el que la ONCE viene trabajando desde hace mucho tiempo, ya que todavía hay muy poco conocimiento y difusión de lo que es el deporte inclusivo, incluso entre los docentes.

En ese sentido, Gómez subrayó que existe “un desfase importante entre la teoría y la práctica”, y sugirió que algunas clases de educación física o similares se dediquen al “juego y aprendizaje práctico”, además de explicar deportes paralímpicos e integradores. “

“Por nuestra experiencia sabemos que los niños y niñas son muy aficionados al fútbol para ciegos. Si solo llegan los balones y los vídeos, puede que se queden entusiasmados con la novedad”, reflexiona Gómez, pero “si su centro les anima y les anima”. enseñar, seguramente aquellos que tienen un amigo con discapacidad visual lo sugerirán como una opción durante los descansos”.

Los alumnos invidentes se benefician así de la práctica deportiva y pueden aprender diferentes técnicas de fútbol, ​​y todos los alumnos, con o sin discapacidad, disfrutarán de un deporte diferente e innovador. Aprenderán unos de otros, y “la educación inclusiva también ocurre durante los descansos”, concluyó.


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