close
close

el Lanús Baby Soccer Club, que produjo cinco jugadores para la selección Sub 20 de Mascherano

“Arriésgate, arriésgate, ese es el camino”el discurso del técnico favio sardano va acompañado de un aplauso que te hará estallar las palmas de las manos. El juego se escapa junto con la posibilidad del campeonato de la categoría 2004 La fuente, un pequeño club de fútbol infantil en Remedios de Escalada, en Lanús. No importa

Liniers ganó 3-2. Pero el balón y los protagonistas siempre fueron los chicos de LafuenteIncluso después de la expulsión Mateo Sanabria. Solo tienen 10 años pero olvidaste su edad cuando los viste jugar. Jugaban, apuntaban y buscaban, pero la suerte no estaba de su lado y pasaban los minutos sin que los chicos pudieran tergiversar la historia. Maximiliano González es el capitán. La derrota le duele como duelen estas cosas cuando tienes 10 años: con todo el corazón. A esta edad no hay nada más importante. Sin embargo, Maxi no baja la cabeza y se dirige al lugar donde su familia y amigos lo esperan con muchos abrazos.

La misma cabeza en alto ahora casi una década después. Sigue siendo el capitán pero ahora de la selección Argentina Sub 20. Cerca de él y en la misma equipación está Mateo que no se quedó fuera esta vez. De pie en el medio del campo, Maxi busca a sus compañeros y distribuye el balón con sabiduría. Sigue siendo el mismo que se llenó de fútbol en Lafuente.

Maxi González en el Club Lafuente.

Maxi González en el Club Lafuente.

Sardano, que también jugaba de mediocentro, guió a los chicos Sebastián Salomón a lo largo de su carrera en el fútbol infantil. Destaca al capitán albiceleste como “un chico muy centrado dentro y fuera del campo que se merece todo lo que vive con sus amigos”.

Salomón, quien jugó al fútbol en Lanús y Los Andes y ahora es el entrenador del equipo juvenil Granate luego de una experiencia en la primera división de Milrayitas, no puede ocultar las emociones que surgen al ver a sus muchachos con la camiseta nacional o en la primera división ve. “Los conocemos desde que teníamos 5 años y los queremos como si fueran nuestros hijos. Se quedaron a nuestro cuidado cuando sus padres llegaron tarde y les dimos el chocolate caliente en el buffet del club.. Verla así hoy te llena el alma”.

Pero Maxi y Mateo no están solos en el camino que los llevó desde la callecita de la calle Melo al 3900 hasta el campus de la AFA en Ezeiza con escala en el bajo Lanús y desde el aeropuerto de Ezeiza hasta Francia. Hermanos Franco y Valentin Carbonihoy en el Inter de Italia e hijos del excapitán de Lanús Ezequiel Carboni, y el central brayan aguilar También salió de Lafuente y forma parte del canterano que dirige Javier Mascherano. Y aún hay más: en la Sub 17 que dirige Diego Placente, están ellos Luciano Romerode la categoría 2006.

Franco Carboni, cuando era un niño lleno de sueños de selección, con la camiseta del club Lafuente.

Franco Carboni, cuando era un niño lleno de sueños de selección, con la camiseta del club Lafuente.

¿Cuáles son los secretos del nuevo semillero del (buen) fútbol argentino? Trabajo de once canchas adaptadas a espacios reducidos, planteles cortos para que todos se sientan importantes, respeto por el balón y los procesos de aprendizaje de cada chico son los imperativos que siguen los entrenadores para tratar de mejorar este fenómeno del GBA Southern Club, la nueva cantera, para explicar El fútbol argentino, que ya cuenta con una decena de jugadores nativos que ahora integran las plantillas profesionales de clubes de primera división. Al mejor estilo del Club Parque de los 90’s.

La clave del éxito formativo del club es un trabajo más centrado en la enseñanza que en el éxito inmediato. “Es más interesante que estudien. El objetivo siempre ha sido dejarles herramientas de formación. Aprender a tomar decisiones, arriesgar, equivocarnos nos parecía más importante que volvernos locos por ganar el campeonato a dos cabezazos”, explica Salomón.

“Para nosotros ser campeón significaba que los muchachos con los recursos que les dimos llegaran a Primera División. Escogimos un camino porque sabíamos que teníamos que perder muchos partidos, pero entendimos que nuestro resultado no se tenía que ver en 40 minutos sino en 10 años”, añade Sardano.

Mateo Sanabria se desequilibra en un espacio reducido en el Club Lafuente.

Mateo Sanabria se desequilibra en un espacio reducido en el Club Lafuente.

No son tiempos fáciles para quienes persiguen sueños de éxito con el balón en los pies. Las repeticiones, la presión y los egos llegan antes de lo esperado. “Somos ante todo educadores. Intentamos transmitirles que primero son niños, que tienen que aprenderlo todo y que los errores forman parte del aprendizaje.Comentarios de Salomón.

Y hecho: “Así que tenemos que trabajar más con los padres. Todos creemos que nuestros hijos son los mejores. Por eso les pedimos que nos dejen ser padres y madres de los jóvenes por poco tiempo. Es un pacto necesario entre padres, jugadores y entrenadores”.

Sardano ve al baby fútbol como un lugar donde “los mayores tienen la responsabilidad de relajarse, de salir de la vorágine del éxito inmediato” y apostar por un espacio de “aprendizaje con balón”. En este sentido, Salomón, campeón con Lanús en 2007, dice que el baby fútbol es una actividad “muy excelente para la educación si se hace con conciencia”. Y destaca que es un “ambiente único en el que los chicos también desarrollan el sentido de pertenencia a sus amigos y a su barrio”.

Una de las tareas más difíciles es enseñarles a compartir el balón a una edad en la que siempre lo quieren.. Cuándo tocar y cuándo driblar, decirles al mismo tiempo que son libres de elegir. Entonces es un proceso de formación lento, pero que está dando sus frutos”, añade Sardano.

Un discurso habitual en el Club Lafuente, donde se tejen miles de sueños de éxito de pequeños futbolistas.

Un discurso habitual en el Club Lafuente, donde se tejen miles de sueños de éxito de pequeños futbolistas.

El éxito de la gira.

La palabra pedagogía aparece más que entrenador. Y eso no es poca cosa. Los técnicos de Lafuente se alejan del centro de la escena, algo peculiar en el mundo del fútbol infantil, donde hay muchos técnicos narrando campeonatos de niños de 6 años en primera persona.

Para Salomón es “una alegría hermosa” ser campeón, pero el camino elegido “nunca estuvo en entredicho”. Ganarle a golpes y renunciar al entrenamiento del lunes “nunca fue una opción”“. “Los finales se perdieron porque te arriesgaste, porque es parte del aprendizaje, porque primero que nada queremos que sepan tomar decisiones y estamos orgullosos de eso”, señala.

Sardano agrega: “Muchos decían: ‘Juegas mucho, pero no llegas a ser campeón’. Pero hoy cuando ves a 12 jugadores de Lafuente en Primera División dices: ‘Oye, algo ganamos’”. que perdieron, ¿por qué siguen jugando? Es importante que los grandes jugadores lo entiendan”, subraya Salomón.

Franco Carboni con Lionel Messi en su primera convocatoria absoluta.

Franco Carboni con Lionel Messi en su primera convocatoria absoluta.

La esencia del niño en el jugador profesional

“Los imprescindibles duran desde los cinco años hasta primera división. Obviamente, las cosas están integradas, pero quien regatea de niño lo hace de adulto, quien es devoto o inteligente de niño lo es de adulto. Estamos tratando de mejorar lo que ellos trajeron, justamente eso. Es muy poderoso (y muy lindo) verlos a ustedes hoy, haciendo cosas que vimos cuando estaban con nosotros”, dice feliz Sardano.

Y añade: “Siempre habrá que trabajar porque cada día se aprende, pero la idea era preparar a los que han llegado al club, jueguen o no, para ser siempre un poquito mejores. La infancia es una edad única. Los trofeos más grandes o más pequeños no importan si no estudias”.

“Nos ha pasado de padres que nos decían que perdían el tiempo porque los chicos no ganaban y que sus chicos querían quedarse porque les gustaba lo que aprendían. Decíamos que los frutos de lo enseñado se verían a largo plazo, pero mientras tanto seguían siendo niños”, concluye Salomón. Es solo que, como aprendió hace mucho tiempo el capitán sub-20 de Mascherano, el fútbol se juega de muchas maneras, pero siempre es mejor mantener la cabeza en alto y pensar fuera de la caja.

Leave a Reply

Your email address will not be published.