close
close

Días de perros, incendios y algunos cerdos – artículo


En julio vimos mercados semanales con subidas muy reñidas y angustiosas hasta el límite anual actual (todos los récords batidos en términos absolutos y excluyendo la deflación). Nunca antes el cerdo en España había alcanzado un precio vivo de 1.689 €/kg.


Nunca antes el cerdo en España había alcanzado un precio vivo de 1.689 €/kg
Nunca antes el cerdo en España había alcanzado un precio vivo de 1.689 €/kg

Los días de perros son realmente apretados y duran desde principios de junio (estamos en nuestra tercera ola de calor este verano) y los cerdos están sufriendo, no comen y no crecen. Los incendios se están produciendo en todo el sur de Europa y todavía queda mucho verano. Los pesos medios de las canales sacrificadas en España son ya casi tres kilos inferiores a los pesos del año pasado en las mismas fechas. Creemos que las matanzas semanales en España en julio fueron al menos un 20% inferiores a las de enero y febrero. No hay cerdos y los existentes no alcanzan el peso deseado.


El mercado de la carne no reaccionó; A pesar de la escasez de matanza -en toda la UE- la carne abunda y para todos, por lo que su precio no ha subido. Esta apatía en el mercado de la carne ha impedido que los cerdos sigan aumentando a pesar de la escasez de suministros.


Creemos que el precio del cerdo en España como máximo se repetirá en agosto. Lo que suceda depende del resto de los mercados de la UE. Durante semanas, los dos principales mataderos alemanes (Tönnies y Vion) han estado pagando a los cerdos en el mercado libre 10 céntimos por canal por debajo de la tarifa oficial. Esta circunstancia podría (y casi debería) ser el preludio de una caída generalizada, pero la oferta alemana es tan corta que no está claro qué sucederá finalmente. Una cosa es segura y es La capacidad de matanza en Alemania está actualmente sobredimensionada.


Los mataderos españoles tienen márgenes muy negativos, lo que se traduce en pérdidas importantes semana tras semana. Al mismo tiempo, sucede que la industria procesadora también sale perdiendo, ya que no fue capaz de trasladar a sus precios de venta gran parte de las radicales subidas de carne de marzo. Y los productores porcinos se quejan de que sus balances también han sido negativos en lo que va de año. Parece imposible que los tres eslabones centrales de la producción porcina estén en problemas al mismo tiempo, pero esa es la realidad actual.


En Estados Unidos, las canales valen el equivalente a 2,78 €/kg, mientras que en noviembre de 2021 valían solo 1,08 €/kg. Han subido un 135% en solo seis meses. Allí sacrifican mucho menos de lo habitual y su mercado interno es fuerte: su carne es cara y sus exportaciones han disminuido. La falta de exportación deja huecos en los mercados internacionales, que los mataderos españoles aprovechan sin dudar.


En la República Popular de China, vemos que los precios de los lechones han estado en un nivel alto a muy alto durante meses (esto es principalmente una anticipación de aumentos de precios para los cerdos sacrificados). Allí, los precios de los cerdos vivos se están disparando. Desde abril hasta hoy, el precio ha pasado del equivalente a 1,78 €/kg de pescado vivo a 3,33 €, un incremento del 87% en tan solo tres meses. eso nos hace pensar Para finales de año, China recuperará, al menos parcialmente, su papel de liderazgo al importar carne en cantidades significativas.. No nos parece una utopía.


El conflicto en Ucrania sigue siendo obstinado y no muestra signos de resolución. Inevitablemente vivimos en la incertidumbre y la inseguridad. Aunque los precios de los cereales se han movido a la baja (algunos fondos mutuos especulativos han salido de posiciones en medio de los temores de una recesión anunciada), los alimentos siguen siendo caros. Los costes energéticos están fuera de control y no hay señales de contención a corto o medio plazo. La fragilidad de las largas cadenas de suministro es una constante, tanto en la entrada como en la distribución. Es casi imposible navegar en medio de la duda, la confusión y la indecisión. Y a pesar de todo esto, solo queda una opción: salir adelante a cualquier precio. La resiliencia se vuelve esencial


En agosto nuestro mercado se repetirá o incluso comenzará a encogerse. Para septiembre/octubre, el escenario de precios español depende del marco internacional. Si China y otros mercados son activos en sus compras, la carne de cerdo española caerá poco, poco a poco y con mesura; En ausencia de esta “ayuda externa”, tememos que haya una sobreabundancia de cerdos y las bajadas se desborden. Nada está escrito y todo está por verse. Como en otros tiempos, estaremos atentos a la realidad para comprenderla y explicarla.


En nuestro artículo anterior anunciábamos nuestra intención de comentar cómo será la producción porcina europea en 2023. Hasta ahora, todos los principales operadores con los que nos hemos puesto en contacto se han negado a darnos su opinión. Todavía estamos en la brecha y de una forma u otra vamos a romper (o intentar) lo que está por venir.


Por último, mencionamos una deslumbrante frase de Descartes, uno de los más brillantes exponentes del pensamiento lógico: “Ya sea que esté dormido o despierto, dos más tres siempre serán cinco y el cuadrado tendrá cuatro lados”. , verdades absolutas: ese tipo de certeza que es tan difícil de encontrar en la cría de cerdos.


El futuro está lleno de desafíos.



Leave a Reply

Your email address will not be published.