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Condenan a una compañía de seguros a pesar de que el conductor era menor de edad

La compañía de seguros alegó que la cobertura del seguro estaba excluida.. Sin embargo, la Sala Civil señaló que al contratar un seguro, las víctimas no pierden el derecho a la indemnización.

La Corte de Apelaciones del Circuito Civil de Santa Rosa ordenó a una compañía de seguros indemnizar a las víctimas de un accidente de tránsito, a pesar de que el vehículo asegurado era conducido por un menor de edad sin licencia al momento del hecho. Las doncellas Laura Torres y Marina Álvarez revocaron la sentencia de primera instancia firmada por el juez Pedro Campos, que absolvió a la aseguradora La Mercantil Andina SA. tu responsabilidad.

El veredicto, que está sujeto a apelación en la Corte Superior de Justicia, es parte de una larga batalla judicial por un accidente de tránsito ocurrido en Santa Rosa en diciembre de 2011 cuando un menor que conducía un Fiat Palio chocó una motocicleta contra la que la embistió la madre. hija. Las mujeres resultaron gravemente heridas.

El juez Campo condenó al menor y a su madre en 2019 a pagar a las víctimas $ 2.059.633,13 en valores de 2011. Absolvió a la compañía de seguros con la condición de que el conductor acusado (des minors) “incumpliera el contrato de seguro celebrado” con la persona propietaria del automóvil. (abuelo del menor), quien no fue demandado.

Seguro

La empresa de seguros comisionada “Mercantil Andina SA” se negó a hacerse cargo de la cobertura del seguro porque “el hecho denunciado está expresamente excluido de la póliza contratada (Anexo N° 1 Exclusiones del seguro, inciso “15”) o el § 23 inciso 8 de la ley general 15) Durante el mismo sea conducido por personas que no estén autorizadas por la autoridad competente para conducir un vehículo de esta categoría.” El juez Campo aceptó este argumento y los eximió de responsabilidad. Pero las criadas revirtieron ese veredicto.

“No comparto esta conclusión judicial, ya que se sabe que los asegurados de seguros de automóviles, al menos las partes contratantes individuales, están lejos de discutir y acordar los términos del contrato. Son cláusulas predispuestas, al no contar con la aprobación de la Superintendencia de Seguros de la Nación (foja 117), constituyen un balance de negociación Son contratos de adhesión, sin poder de negociación del contratante débil y sin posibilidad de pactar cláusulas a su favor o decorado”, dice la mucama Laura Torres.

El argumento se basó en que los perjudicados en el seguro no pierden el derecho a la indemnización. Tras citar una enseñanza especializada, Torres consideró que “esta es en realidad la hermenéutica que se le da a la obligación de contratar un seguro de automóvil para cubrir cualquier daño a terceros, ya que en caso de duda se aplica el principio de la reparación integral de las víctimas.

“Después de analizar el presente caso según tales lineamientos que la cláusula invocada por el asegurador viola lo dispuesto en el art. 114 de la LS al agregar supuestos no previstos en la norma y que violan la prohibición del art. 158; sobre todo porque se trata de el caso no corresponde al objeto del seguro obligatorio, sino que lo contradice al dejar sin seguro a la víctima, su beneficiario final, y por tanto no puede ser oponible a la actora”, concluyó. La doncella Marina Álvarez argumentó de manera similar a Torres.

sobre responsabilidades

La causa tiene otras aristas. Así, la madre de los menores deseaba evitar la responsabilidad civil argumentando que su hijo no vivía con ella sino en la casa de su padre (abuelo de los menores). Según el veredicto, sin embargo, esto no pudo probarse.

“He establecido a satisfacción de las pruebas reunidas que su hijo Kevin era: a) menor de edad (16 años de edad); b) que el accidente en que se vio involucrado le fuera imputable por su culpa como autor o negligencia; c) que estaba bajo la entonces llamada patria potestad (hoy patria potestad) de sus padres; d) que su dirección era su lugar de residencia; y e) que un año después (29/10/2012) accedió a juicio abreviado (art. 377 CPC) por esta causal con su hijo, abogado defensor y fiscal”, razonó la sirvienta Torres.

La Corte de Apelaciones también confirmó que la tía del menor y el dueño del automóvil no eran responsables civilmente. Porque pudo acreditar que se había desprendido “contra su voluntad de la custodia material del vehículo antes del accidente”… y se lo había dejado a su padre como consecuencia del conflicto paterno entre ambos…” y que fue él “quien se lo entregó al menor imputado el día del accidente”.

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